Atrium Fashion Hotel – Budapest al alcance de tus manos

Durante nuestro paso por la capital de Hungría, tuvimos el placer de hospedarnos, mediante un convenio de patrocinio, en el Atrium Fashion Hotel, un 4 estrellas perteneciente a la cadena Mellow Moods Hotels.

Este hotel, que originalmente fue un edificio de departamentos tradicional de Budapest, fue renovado y restaurado para llegar a ser lo que es hoy, con una fachada conservadora, y un interior agiornado, lleno de luz y con una disposición que permite que todas las habitaciones estén ubicadas alrededor de un patio interior.

En dicho patio funciona la zona de desayuno, que de por si debemos decir que ofrecen una variedad super completa para comenzar el día con la mejor alimentación. Desayuno americano, frutas, jugos, yogurt, panes, quesos y fiambres.

Patio Atrium Fashion Hotel

Patio interno, desayunador.

Además dicho sector por la noche puede ser utilizado como para tomar algún trago, aunque no cumple esa función específica. Es decir, una puede tomarse un trago, pero acudiendo al personal de recepción, no ofrece los servicios de Bar propiamente dicho.

El edificio, como bien dijimos antes, está totalmente renovado, predomina el blanco en paredes y decoraciones con plantas y mucha luz. Principalmente durante el horario diurno, cuando el techo del patio, totalmente de vidrio , permite que ingrese mucha luz solar.

La ubicación del Atrium Fashion Hotel Budapest es sencillamente excelente, próximo a varias estaciones de Metro y de tranvía, a pocos minutos de las calles más importantes (La Avenida Andrassy, por ejemplo) y de los puntos históricos de la ciudad. Cabe aclarar que el Atrium está ubicado en la parte moderna de la ciudad, Pest, donde se encuentran los mejores lugares para salir a caminar por peatonales, conocer bares icreíbles como los Barres de Ruinas, el barrio judío, los famosos baños termales Széchenyi, el Parlamento, ect.

Las habitaciones son amplias, a nosotros nos tocó con vista exterior, y no nos podemos quejar. Podíamos ver el ritmo de la ciudad, pasar autos y tranvias. Y realmente fue muy silenciosa, nunca nos perturbó un ruido, tanto del exterior como del interior.

Un placard amplio, al igual que el baño (con bañera y duchador), un escritorio, tv satelital (con TVE cómo para escuchar un poco de nuestro idioma) y un sommier muy cómodo, con algo que para nosotros fue una rareza,acolchados individuales.

En cuanto a la limpieza, debemos destacar la pulcritud del lugar, desde el ingreso al Atrium Fashion Hotel, hasta los pasillos y la habitación, siempre limpio, no vimos una sola mancha de humedad, cosa que si nos ocurrió en otros hoteles de “mayor categoría”.

El edificio cuenta con ascensor , que a partir del primer piso ofrece una hermosa vista hacia el patio interno y escaleras de emergencia, muy accesibles, y espaciosas, además de, insistimos con, la limpieza y la decoración.

Es un hotel amigable, en el que en todo momento te vas a sentir cómodo y cuando lo necesites, contarás con la amabilidad del staff para resolver algún problema o sacarte dudas.

En la pared que queda de frente a la mayoría de las habitaciones se puede observar un gran reloj que ocupa gran parte del alto de la misma, con una aguja inmensa que que se balancea al ritmo de los segundos.

Lamentablemente nuestra estadía fue de solo cuatro días en esta ciudad que tiene mucho por explorar y conocer, pero pudimos disfrutar de un verdadero descanso durante los momentos que nos tocó estar en el Atrium Fashion Hotel y seguramente cuando Budapest vuelva a figurar en nuestro itinerario nos volveremos a alojar allí.

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